En los últimos años el mundo pasó de tener que asistir a oficinas para trabajar, a tener que adecuar el hogar como una oficina. Sin embargo, surgieron inconvenientes que repentinamente hacían ausentar a las personas de sus labores, acudiendo a centros médicos para solicitar incapacidades médicas. Lo que se convirtió en una labor extra para las empresas al tener que realizar una gestión de incapacidades en su personal de colaboradores.

Tras la aparición del COVID-19 alrededor del mundo surgieron muchos cambios en la forma en la se desarrollaban las actividades cotidianas, y con las diferentes modalidades de trabajo llegaron enfermedades que incapacitan a la población, como molestias físicas, problemas de salud mentales y de salud, e incluso el mismo COVID-19.

Como cualquier persona está expuesta a sufrir de alguna afectación de salud, además de requerir un tratamiento médico, necesita un tiempo de reposo físico para completar su recuperación, razón por la cual un médico ordena la incapacidad médica, ya que con estas enfermedades fue necesaria la prescripción por parte del personal médico.

Posteriormente el pago de incapacidades laborales tuvo que ser tramitado ante las entidades prestadoras de salud o las administradoras de riesgos laborales, y las empresas, que tuvieron que tramitar pago de incapacidades a cada miembro del personal que se ausentaba por enfermedad.

Asimismo, quienes hicieron frente a la batalla contra el poderoso virus como miembros del personal de salud, lo padecieron y se contagiaron, por lo que tuvieron que ausentarse de sus labores cotidianas y no fueron ajenos tener que dirigir su enfermedad con áreas encargadas de la gestión de incapacidades.

Todo esto causado por el virus que alteró el mundo, y acarreó un nuevo problema para las empresas y las entidades de salud, quienes tuvieron que aumentar su conocimiento y explorar a fondo sobre pago de incapacidades laborales para estar atentos ante EPS y ARL con el fin de no perder dinero ante las ausencias de sus colaboradores.

No obstante, pueden surgir inconvenientes en cuanto al pago de incapacidades, que se convierte en un dilema para las áreas encargadas del talento humano y quienes deben llevar el monitoreo de los días de incapacidad que obtuvo el empleador, pues además debe tener en cuenta los tipos de incapacidad que son otorgadas:

Incapacidad temporal

Es otorgada cuando se presenta una imposibilidad transitoria para realizar las actividades comunes y no se definen las consecuencias de una determinada patología

Permanente parcial

Se da cuando se presenta una disminución parcial, pero definitiva, de la capacidad laboral, en un porcentaje igual o superior al 5%, pero inferior al 50%.

Permanente o invalidez

Surge cuando el empleador padece una disminución definitiva de su capacidad laboral, superior al 50%.

Los cambios tras el COVID-19

Sin embargo, en tiempos de pandemia, los términos cambiaron y se fueron ajustando dado a la realidad del mundo. A las personas que presentaban síntomas respiratorios, pero que no estuvieran priorizados en el grupo que debe realizarse prueba, el médico tratante les expedía su incapacidad parcial sin necesidad de una prueba tras realizar un diagnóstico.

A partir del tercer día de incapacidad hasta el 90, se pagará el 66,67% del salario del trabajador, un valor que lo paga la empresa al empleado y que va a ser reembolsado a la compañía por parte de la EPS para tramitar pago de incapacidades. Por otra parte, a partir del día 91 hasta el 180, se paga el 50% del salario.

No obstante, el colaborador podrá ausentarse mucho más tiempo si el médico tratante lo ordena aumentando los días de incapacidad médica. Además, si el personal de salud podrá indagar si la persona puede hacer teletrabajo, trabajo remoto o trabajo en casa para continuar con sus labores matutinas, y de no ser posible, se expedía solamente un certificado para que el colaborador se aislará durante los siete días reglamentados por la autoridad sanitaria para cumplir su cuarentena.

Optimice sus procesos en la gestión de incapacidades

Así, teniendo en cuenta el tipo de incapacidad con la cual se ausentará el colaborador, y que seguramente dentro del sector salud debieron incrementarse de manera exponencial y no había cabida para cometer errores que seguramente fueron fatales y causaron pérdidas en términos económicos para las diferentes áreas.

Las áreas encargadas de la gestión de incapacidades tuvieron que adaptarse a nuevas medidas y llevar la contabilidad exacta de cuántos días se iban a ausentar los colaboradores de las empresas y tuvieron que buscar apoyo para no cometer errores.

Por esta razón, con el fin de optimizar los procesos en la gestión de incapacidades del personal de las empresas, tuvieron que apoyarse en soluciones tecnológicas con el fin de agilizar lo que antes se hacía de forma manual, reduciendo considerablemente el tiempo de gestión.

Además, con el apoyo de la tecnología y tener todo sistemáticamente digitalizado para realizar los trámites en las empresas, fue de gran ayuda la conexión con las EPS y las ARL con el fin de recuperar rápidamente el dinero por las incapacidades de los colaboradores sin tener problemas dentro del trámite ni demoras en los procedimientos.

Implemente soluciones tecnológicas

De esta forma, las soluciones tecnológicas llegaron para apoyar los procesos de las empresas y optimizarlos, por lo que la gestión de incapacidades será mucho más fácil en su empresa, y en Heinsohn estamos dispuestos a ayudarle en su proceso de pago de incapacidades laborales.

Somos su aliado para aumentar sus ingresos recuperando el dinero de las incapacidades y licencias de los colaboradores de su empresa, pues nuestro propósito es dar una solución rápida para optimizar el proceso de recuperación de incapacidades y licencias ante las entidades prestadoras de salud y las administradoras de riesgos laborales mediante nuestra herramienta 100% online. Visite nuestra página web y conozca más.