Para nuestros tiempos, la brecha entre la digitalización, transformación digital y la actividad propia de cada negocio debe ser casi nula. Ya no es solo cuestión de generar ventajas competitivas sobre los demás (aunque es muy importante hacerlo). Más bien es un asunto que no se puede menospreciar para poder continuar con la operación sin incurrir en el desmejoramiento de la calidad del producto o servicio y para no ignorar la alta demanda tecnológica de usuarios cada vez más nativos digitales que esperan un mínimo servicio con características relacionadas a las TIC, sea cual sea el negocio, banca digital, compra en línea, transporte, comida, etc. 

La transformación digital consiste en llevar nuestras operaciones de manera mancomunada con los recursos tecnológicos, como el desarrollo de software a la medida, que existe en la actualidad con el objetivo de prestar una mejor experiencia a nuestros clientes, internos y externos. 

La transformación digital debe ser una parte importante de la innovación (una determinada industria puede tener muchos campos accionables para la innovación, como por ejemplo maquinarias nuevas, materiales, modelos de fabricación, etc). 

La innovación debe considerarse como una de las fuentes principales para la conservación del negocio, su crecimiento en la participación del mercado y por tanto generación de productos y servicios a la vanguardia. “Innovar o morir”, tres simples palabras que denotan una idea poderosa propuesta por Peter Druker, uno de los grandes referentes en la administración y mercadeo. 

Si nos fijamos hasta este punto hemos abordado conceptos como innovación y transformación digital relacionándolos con mercado, valor agregado, ventaja competitiva, competencia, etc. Es decir, la relación entre el mundo de la transformación digital y la estrategia corporativa, a través de la innovación, deberían tener un vínculo muy fuerte. Uno que no debería debilitarse y siempre tendría que estar en el radar y en la perspectiva de las altas direcciones de la empresa.

Ahora, si nos centramos en lo que se ha mencionado respecto a la transformación digital, indicamos previamente que “consiste en llevar nuestras operaciones de manera mancomunada con los recursos tecnológicos que existen en la actualidad”.

Los recursos tecnológicos son vastos y la evolución de la industria TIC, en sí misma, se ha encargado de disponer un amplio número de opciones, de diferentes tipos de servicios, distintos enfoques metodológicos, inclusive, creando influencias sobre definiciones académicas que en ocasiones logran ser agnósticas o no, lo que enriquece aún más el menú y por lo que se entiende que pensar en implementar proyectos de transformación digital puede ser algo abrumador si no se tiene cercanía con los conceptos. 

Un enfoque concreto de la transformación digital se relaciona con el desarrollo de software a la medida de cada negocio. ¿Por qué tendríamos que hacer eso? Bueno, hay varias situaciones que nos llevarían a responder la pregunta:

1. Existen soluciones tecnológicas o programas de software que no se acomodan al proceso de la compañía en particular

Es común tener este tipo de escenarios, pues los fabricantes de software que venden como servicios (en ‘arriendo’) buscan problemas comunes para que sus soluciones tecnológicas para empresas tengan un target de mercado más amplio. Esto está bien, de hecho, pueden utilizar buenas prácticas para industrias determinadas.

Por ejemplo, software listos para administrar nóminas. Son aplicaciones exclusivas que reúnen un Know How que aporta un gran valor al negocio. Sin embargo, existen situaciones atípicas, elementos particulares, procesos o actividades que son peculiares dentro de una organización y definitivamente requieren una solución exclusiva.

2. Su core de negocio necesita una solución estable, robusta y específica

Todo software requerido en una organización debe tener un mapeo de orden estratégico, táctico u operacional. Es decir, la razón de ser de que una aplicación sea construida a la medida o alquilada como servicio o bajo licencias temporales, debe tener una justificación en el negocio y debe existir en el ecosistema empresarial porque cubre una necesidad ya sea estratégica, táctica u operativa y debería estar mapeada contra un proceso o algún eslabón en la cadena de valor. 

Pero lo que se debe entender es que, si esa solución está directamente relacionada con la operación del negocio y se llega a considerar como un software crítico para las actividades diarias de su empresa, esta solución tendrá que tratarse como un activo de la compañía. 

Será una solución con la información de cómo se hacen las cosas en su organización. Esa solución deberá ser diseñada para crecer y actualizarse tecnológicamente según evolucione su industria y la de T.I. Software con esas implicaciones para el negocio no debería ser soluciones en SAAS (por servicios rentados) o soluciones con licenciamientos temporales (por cada x tiempo se debe actualizar el pago de licencias). 

Piense en que esa solución debe ser adquirida por la organización. En los modelos de desarrollo a la medida del código fuente, los diseños técnicos, instaladores, todo, debe ser parte de su compra. 

Dicho software no se debería poder revender por la casa desarrolladora y además, no existirá una venta de licencias por tiempo o por usuario. Es un activo de uso perpetuo para la compañía. 

Un ejemplo práctico de todo lo mencionado: suponga un core bancario de una entidad financiera. Debe respaldar el grueso de la actividad diaria de la entidad. Es un software a la medida que tiene en su interior las reglas de cómo se ejecutan los procesos del negocio, es un software único.

3. Costos de procesos

La productividad es dinero. Mejor productividad implica una mejora en los costos de operación y producción. El desarrollo de software a la medida puede solucionar embotellamientos y reprocesos causados por el error humano. 

No obstante, tenga en cuenta revisar primero sus procesos manuales y actuales para identificar mejoras y no llevarse los problemas a un modelo digital. Con procesos definidos correctamente, la implementación de un software diseñado específicamente para ellos le proporcionará mejoras notables en el desempeño. 

4. Ventajas competitivas en su industria

Ha identificado que, en su matriz de competencia, los principales competidores carecen de una herramienta informática para agilizar procesos. Por ejemplo, para estimar proyectos de ingeniería civil o ahorrar en desperdicios de empaque, y que dichos procesos, aquí hipotéticos, se realizan de forma manual. La construcción de un software a la medida que sea capaz de reunir tales características y satisfacer esas necesidades es una decisión estratégica. 

Es una oportunidad que no se ha aprovechado. Cuando tenga estos escenarios no dude en agilizar el proceso de adquirir un servicio para la construcción de dicha solución, antes que sus competidores inicien. Recuerde que bajo el esquema de desarrollo de software a la medida el producto es de su organización, no se puede replicar ni revender.

5. Tercerizar la construcción de software

Muchas organizaciones se preguntan si es bueno o no contar con un departamento exclusivo de desarrollo. No es malo, pero carece de ciertas ventajas que el modelo de contratación de software a la medida con una compañía consultora sí ofrece.

Por ejemplo, capacidad de crecimiento de recursos. El proceso para construir software entre otras, depende de la capacidad que se disponga para un proyecto en particular y esto no es más que los recursos humanos, ingenieros de software disponibles. 

Una consultora de software atiende muchos proyectos de software al mes con diferentes clientes y diferentes tecnologías, esto permite tener un staff disponible, factores de éxito y experiencias ganadas al ejecutar muchos proyectos de construcción a la medida. Además, los arquitectos de software están en constante capacitación. 

Este perfil es muy importante porque es quien se encarga de diseñar a la medida el software que la empresa requerirá. Hoy por hoy la demanda de este recurso es alta y las empresas de desarrollo de software en Colombia pueden disponer más fácilmente este tipo de recursos, además, porque son ingenieros que han trazado una carrera desde sus inicios como desarrolladores junior en dichas empresas.

En Heinsohn podemos asesorarle con su próximo proyecto de desarrollo de software a la medida. Podemos trazar una ruta en donde se atraviesa por diferentes fases para evitar la materialización de los riesgos comúnmente asociados a los proyectos de desarrollo de software por culpa de la implementación de metodologías obsoletas.

Los diseños y uso de las últimas tecnologías le permitirán tener un activo digital que respalde su negocio y que se mantenga vigente al transcurrir los años. Los modelos de despliegue basados en cloud le permitirán tener una solución corriendo en infraestructura virtual por la cual solo tendrá que pagar lo justo por consumo, ni más ni menos, con una capacidad al instante para que su aplicación pase de atender un mínimo de usuarios al crecimiento necesario de su organización y tercerizar la operación de Datacenter o servidores físicos. Visita nuestra página web y conoce más.